Karush surge en el año 2000 por la necesidad de un ingreso económico para la familia López Gordillo. Utilizar el ingenio para ofrecer un producto y buscar una zona de tráfico peatonal, era la opción para crear y vender algo propio. Es así como Fernando López Gordillo empieza a elaborar un producto que hoy en día se denomina “germinado”; mismos que vendía en las calles del centro de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

 

 

Después de un año, Fernando se incorporó al grupo artesanal “Coyatoc” en el que creó, junto a sus hermanos Guadalupe y Uriel, más de 50 diseños de lámparas elaboradas con bambú, coco, jícara y pumpo.

 

A 3 años de iniciar como vendedor ambulante,  el Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas lo reconoce como miembro productor artesanal y es invitado a exposiciones locales por su calidad y alto nivel artesanal. A su vez, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, le otorgó un espacio en el mirador “Los Chiapa” del Parque Nacional Cañón del Sumidero, para ofrecer sus productos a todos los visitantes. A la fecha es el lugar en donde se ofrece de manera directa cada creación de KARUSH.

La historia de Karush es digna de contarse pues no se resume a lo anterior. Ha sido toda una trayectoria llena de emociones, sorpresas altibajos como en todas las empresas y en la que a pesar de todo la creatividad no ha dejado de innovar

Como surgen los Karushitos


En el 2008, luego de haber realizado comercialización con el Zoomat y de tener cierto reconocimiento el trabajo creativo de Karush, somos invitados por SEDESOL a dar cursos. Era algo totalmente nuevo en lo que se incursionaba y era también necesario buscar materiales ecológicos que pudieran servir para ofrecer los talleres ya que la realización de una lámpara implicaba el manejo de materiales grandes.

Es así como surgen los karushitos